Mantenimiento preventivo: evitar la avería antes de que ocurra
El mantenimiento preventivo es la forma más barata de tener aire comprimido. Sustituir a tiempo filtros, separadores y aceite, revisar válvulas y purgas y vigilar temperaturas evita averías mayores y mantiene el consumo energético bajo control.
Diseñamos el plan según las horas de funcionamiento y las condiciones de su sala de compresores, con visitas programadas para que no dependa de acordarse de revisar la máquina.
- Cambio de filtros de aire, aceite y separador
- Sustitución de aceite específico y análisis de estado
- Revisión de válvulas, purgas y sistema de refrigeración
- Control de temperaturas, presiones y consumos
- Revisión del secador y del tratamiento de aire
Mantenimiento correctivo cuando hace falta
Aunque el preventivo reduce mucho las incidencias, cuando surge una avería actuamos con rapidez para minimizar la parada. Al conocer ya su instalación, el diagnóstico es más ágil y muchas piezas de desgaste están previstas.
Contrato de mantenimiento a su medida
Ofrecemos contratos con visitas periódicas, prioridad de atención y precios cerrados de mano de obra, adaptados a si tiene una máquina o un parque de compresores. El objetivo es previsibilidad: que sepa lo que va a gastar y que su aire no falle.
Qué incluye cada visita de mantenimiento
Una visita de mantenimiento preventivo bien hecha va mucho más allá de cambiar un filtro. Revisamos y sustituimos según corresponda los filtros de aire, aceite y el separador; comprobamos el nivel y el estado del aceite y lo renovamos en sus intervalos; verificamos válvulas, purgas y el sistema de refrigeración; medimos temperaturas, presiones y consumos para detectar desviaciones; y revisamos el secador y el tratamiento de aire. Cada operación queda registrada en el histórico del equipo, de modo que la trazabilidad permite anticipar el desgaste y planificar las sustituciones.
Ese registro es además una herramienta de gestión: con el histórico de consumos y de incidencias se ve si un equipo empieza a degradarse, si conviene renovarlo o si una parte de la instalación está generando más averías de lo normal. El mantenimiento deja de ser un gasto reactivo para convertirse en información útil sobre el estado real de su aire comprimido.
Mantenimiento y eficiencia van juntos
Un compresor mal mantenido no solo se avería más: consume más. Filtros saturados obligan al motor a trabajar contra una resistencia mayor, las fugas hacen arrancar el equipo de más y las purgas defectuosas tiran aire a la atmósfera. Por eso integramos en el mantenimiento una mirada a la eficiencia, avisándole cuando detectamos consumos anómalos o cuando una pequeña inversión (un purgador electrónico, un ajuste de presión) se traduce en ahorro inmediato en la factura.
Un plan adaptado a su realidad, no un paquete cerrado
No tiene sentido aplicar el mismo plan a una máquina que trabaja ocho horas que a otra que funciona a tres turnos, ni tratar igual un compresor en una sala limpia que otro en un ambiente con polvo abrasivo. Ajustamos la frecuencia de las visitas y las operaciones de cada una a sus horas reales de funcionamiento y a las condiciones de su instalación, de modo que no pague de más por revisiones innecesarias ni se quede corto y arriesgue una avería.
El resultado es un coste de mantenimiento previsible y un aire fiable. Para la dirección, eso significa poder planificar el gasto y dejar de sufrir las paradas imprevistas que siempre llegan en el peor momento.
Sectores industriales a los que damos servicio
Aplicamos mantenimiento en los principales sectores de la industria de Vigo, Pontevedra y el sur de Galicia, cada uno con sus propias exigencias de presión, caudal y calidad de aire: automoción y su industria auxiliar, alimentación y conserva, metal y mecanizado, madera, piedra natural y granito, naval y química. Adaptamos la solución al proceso real de cada planta, no aplicamos una configuración genérica.
Caso práctico
Industria alimentaria. Una planta del sector alimentario detectaba problemas de humedad y dudas sobre la calidad del aire en contacto con producto, además de paradas no programadas que afectaban a la producción. Realizamos una medición de calidad de aire según ISO 8573-1, dimensionamos el tratamiento (secado y filtración con carbón activo) para alcanzar la clase exigida e implantamos un plan de mantenimiento preventivo. Ver el caso de éxito completo
Beneficios de mantenimiento con Ibérica de Compresores
- Menos paradas imprevistas
- Menor consumo energético
- Vida útil más larga del compresor
- Coste de mantenimiento previsible