Cómo calcular en euros lo que pierde cada año por fugas de aire comprimido.
Las fugas de aire comprimido son la pérdida más común y, a la vez, la más ignorada de la industria. No se ven, rara vez se oyen con el ruido de la fábrica y se asumen como normales. Pero cada fuga es dinero que sale por un agujero las 24 horas.
La fuga que no se ve se paga
Una red presurizada pierde aire de forma continua por racores, latiguillos, válvulas y purgas defectuosas, incluso cuando la planta está parada. El compresor tiene que reponer ese aire, lo que significa más horas de funcionamiento, más arranques y más consumo eléctrico, sin que se produzca nada útil a cambio.
Cálculo del coste por fuga
El coste de una fuga depende de su tamaño y de las horas que la instalación esté presurizada. Una sola fuga apreciable, funcionando todo el año, puede suponer un gasto eléctrico notable. Cuando se suman todas las fugas de una red descuidada, la cifra anual sorprende. Por eso medimos y etiquetamos cada fuga indicando su coste estimado.
Porcentaje típico de pérdidas
En instalaciones sin un programa de fugas, el porcentaje de aire perdido puede ser muy elevado. La buena noticia es que se trata de un problema reparable y con retorno rápido: muchas fugas se resuelven con consumibles baratos y poco tiempo de mano de obra.
Retorno de repararlas
Una auditoría de fugas por ultrasonidos localiza las pérdidas con la planta en marcha, las cuantifica en euros y prioriza las reparaciones por relación ahorro/esfuerzo. Es habitual recuperar la inversión de la campaña en poco tiempo, y mantener el ahorro integrando la detección en el plan de mantenimiento.